De mis amigos me quedo con las pláticas, las ganas de cambiar al mundo, los rides en CU, los viajes en el metro, la forma irónica de ver la realidad y la conciencia de construir una, los libros compartidos, la contemplación echados en el pasto y en la arena.
De mi país me quedo con la comida, la bebida, la historia, el calor, el sol, las casas, la pobreza y la riqueza, la fortaleza y calidez de la gente, las limitaciones que evocan a la creatividad, la danza, el teatro, los murales y los amores.
Del mundo me quedo con las diferencias que enriquecen, los olores, los sonidos, las texturas, los colores, las despedidas, los encuentros y reencuentros, el apoyo mutuo, la multitud de sentidos, de creencias y de vaivenes.
Con eso me quedo y con nada más.
© 2009 Alma Ramírez Iñiguez

1 comentario:
Interezante, solo escribiste la verdad de los que aqui estamos, Saludos, Hugo estu de la UPC. Mexicano (awi wi)
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