miércoles, 24 de septiembre de 2008

Superado y superando (hace un año ya)

Si me hubieran contado hace un año todo lo que iba a vivir aquí, no lo hubiera creído.

Hoy cumplo un año de haber llegado a esta parte del mundo con dos maletas llenas de ropa, libros, sueños, ganas e incertidumbre, siendo esta última la que ha perdurado a lo largo de los meses junto con mucho pero mucho aprendizaje. Haciendo una síntesis de este aprendizaje apunto lo siguiente.

Conocidos hay muchos, pero amigos muy pocos y también muy pocos los que valoran a un amigo cuando lo encuentran.

Esos pocos amigos están contigo en la cercanía y en la distancia.

A pesar de las diferencias de opinión, de cultura o religión llegas a querer mucho a las personas y a recibir de ellas su cariño y apoyo cuando más lo necesitas y menos lo esperabas.

Estando lejos de lo que conoces, de lo que acostumbras, de los que te conocen y te quieren se adquiere mucha fortaleza.

Aquí se vive el día a día y todo lo que tienes ahora puede cambiar mañana.

El interés tiene pies (ya lo sabía pero ahora lo reafirmo).

El “primer mundo” no existe.

La “pareja ideal” tampoco.

Es maravilloso conocer nuevos lugares, experimentar sabores y olores, observar paisajes.

La percepción de ti mismo cambia.



Y tal vez no era necesario salir de mi huevo patriótico para entender esto, pero un año ha sido un curso intensivo cien por ciento práctico que tiene como objetivo principal experimentar en carne propia y concientizar todos los días que la vida es una ruleta rusa.

Este año que comienza, ¿qué pasará? Seguramente si me dijeran ahora lo que sucederá los próximos doce meses tampoco lo creería.


© 2008 Alma Ramírez Iñiguez

2 comentarios:

zea27 dijo...

y . . . Cuando vuelves?

Alma dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.